Auditoría vs Consultoría de Accesibilidad Web: ¿Cuál necesitas?

Auditoría vs Consultoría de Accesibilidad Web: ¿Cuál necesitas?

Seguro que has oído hablar de auditorías de accesibilidad y consultorías de accesibilidad, y probablemente te estés preguntando: ¿no es lo mismo? La respuesta corta es no, para nada. Y elegir el servicio equivocado puede costarte tiempo, dinero y sobre todo, frustración.

Imagina que tienes dolor de espalda. Puedes ir al médico a que te haga un diagnóstico completo con radiografías y análisis (eso sería la auditoría), o puedes contratar a un fisioterapeuta que te ayude con ejercicios, masajes y seguimiento continuo (eso sería la consultoría). Ambos servicios son valiosos, pero sirven para momentos y necesidades diferentes.

En este artículo vamos a desgranar las diferencias entre ambos servicios para que sepas exactamente cuál necesitas según tu situación. Porque no hay nada peor que contratar algo esperando una cosa y recibir otra completamente distinta.

¿Qué es una auditoría de accesibilidad web?

Una auditoría de accesibilidad es como una fotografía de tu web en un momento concreto. Es un análisis exhaustivo y formal que examina tu sitio web para identificar todas las barreras que impiden a personas con alguna discapacidad usarlo correctamente. El resultado es un informe detallado que documenta cada problema encontrado, explica por qué es importante, a quién afecta y cómo solucionarlo.

Piensa en la auditoría como un inspector de edificios que revisa una casa antes de comprarla. Mira cada rincón, identifica grietas, problemas de humedad, instalaciones eléctricas defectuosas. Al final te entrega un informe exhaustivo con todo lo que está mal. Pero el inspector no arregla los problemas, simplemente te dice cuáles son.

El proceso de auditoría normalmente incluye el uso de herramientas automáticas para detectar errores técnicos evidentes, pero lo realmente valioso es la revisión manual que hacen los expertos. Un auditor profesional navegará tu web con un lector de pantalla como hacen las personas ciegas, probará toda la navegación usando solo el teclado, verificará los contrastes de color para personas con baja visión, y evaluará cientos de criterios de accesibilidad.

Lo importante de una auditoría es que te da un documento oficial que certifica el nivel de conformidad de tu web con las normativas vigentes como WCAG 2.2, EN 301549 o el Real Decreto 1112/2018. Este informe es especialmente valioso si necesitas participar en licitaciones públicas, demostrar cumplimiento normativo ante la administración, o simplemente tener la tranquilidad de saber exactamente dónde estás.

En accedeMe contamos con un especialista que es Perito Judicial, nuestro CEO Carlos Cusí. Los informes de auditoría que emitimos tienen validez legal. Especialmente valioso también si lo necesitas como prueba ante un juzgado.

Acompañamiento continuo de expertos que te guían desde el problema hasta la solución completa de tu web.

¿Qué es una consultoría de accesibilidad web?

Si la auditoría es una fotografía, la consultoría es una película. Es un acompañamiento prolongado donde expertos en accesibilidad trabajan codo con codo con tu equipo para no solo identificar problemas, sino ayudaros a resolverlos de forma efectiva y sostenible.

Siguiendo con la analogía de la casa, la consultoría sería contratar a un arquitecto y un equipo de reformas que te acompañan durante todo el proceso de arreglar los problemas. No solo te dicen qué está mal, sino que te explican cómo solucionarlo, te ayudan a priorizar las obras, resuelven tus dudas sobre la marcha, supervisan que todo se haga correctamente y te enseñan cómo mantener la casa en buen estado para el futuro.

En una consultoría de accesibilidad web, los expertos pueden hacer muchas cosas según tus necesidades. Pueden revisar tus diseños y prototipos antes de que escribas una sola línea de código, para evitar problemas desde el principio. Pueden formar a tu equipo de desarrollo explicándoles las mejores prácticas y resolviendo dudas técnicas complejas. Pueden trabajar directamente con tus diseñadores para crear componentes y patrones accesibles que se puedan reutilizar en todo el proyecto.

Lo que diferencia fundamentalmente a la consultoría es el factor tiempo y el nivel de interacción. Mientras que una auditoría suele ser un proyecto puntual de unas semanas, la consultoría es un proceso que puede durar meses. Y mientras que la auditoría te entrega un informe y ya está, la consultoría implica reuniones regulares, revisiones iterativas, formación continua y soporte constante hasta que alcances tus objetivos

Además, la consultoría suele ser más flexible y adaptable. Si durante el proceso descubres nuevos retos o cambian tus prioridades, el consultor puede ajustar el enfoque. Es una relación más colaborativa y menos transaccional que una auditoría.

Las diferencias clave que debes conocer

Vamos a ser muy claros con las diferencias principales, porque esto es lo que determinará cuál necesitas.

El objetivo es radicalmente distinto. La auditoría busca documentar el estado actual de conformidad de tu web y darte un informe oficial que puedas usar con fines legales o de certificación. La consultoría busca transformar tu forma de trabajar para que tu web sea realmente accesible y tu equipo sepa mantenerla así.

El alcance también varía enormemente. Una auditoría analiza tu web tal como está ahora, identifica problemas, y te explica cómo solucionarlos. Punto. La consultoría va mucho más allá: puede incluir desde revisar tus procesos de diseño, formar a tu equipo, ayudar con la implementación técnica, establecer políticas de accesibilidad para toda tu organización, e incluso hacer correcciones directamente si lo acordáis.

La duración es otra diferencia crucial. Una auditoría típica lleva entre cuatro y seis semanas desde que empiezas hasta que recibes el informe final. Una consultoría puede extenderse desde unos pocos meses hasta convertirse en un servicio continuo durante años si necesitas mantenimiento y soporte constante.

El entregable final también es diferente. De una auditoría obtienes un informe exhaustivo, normalmente con validez legal, una declaración de accesibilidad para tu web, y posiblemente un certificado oficial. De una consultoría obtienes conocimiento: tu equipo aprende, tus procesos mejoran, tu web se transforma, y desarrollas capacidad interna para mantener la accesibilidad en el futuro.

Y por supuesto, el precio refleja estas diferencias. Una auditoría puede costar desde 600 euros hasta 1.500 euros para proyectos estándar. Una consultoría integral puede arrancar en 1.500 euros para proyectos cortos y alcanzar fácilmente los 10.000 euros o más para acompañamientos largos y complejos. Pero recuerda que estás comparando servicios fundamentalmente distintos.

La auditoría diagnostica, la consultoría transforma. Objetivos y alcances completamente diferentes para cada servicio.

¿Cuándo necesitas una auditoría?

Hay situaciones específicas donde una auditoría es exactamente lo que necesitas y nada más. La primera y más obvia es cuando necesitas un certificado oficial para participar en una licitación pública. Muchas administraciones exigen documentación formal que demuestre el nivel de conformidad de tu web, y para eso necesitas un informe de auditoría con validez legal, idealmente firmado por un perito judicial especializado.

También necesitas una auditoría si tu objetivo principal es conocer tu punto de partida antes de tomar decisiones. Tal vez tengas presupuesto para invertir en accesibilidad pero no sabes por dónde empezar ni qué tan grave es la situación. Una auditoría te da esa visión clara y objetiva del estado actual, lo que te permite priorizar esfuerzos y presupuesto de forma inteligente.

Si tu equipo técnico es competente y tiene capacidad para implementar las correcciones por su cuenta, una auditoría puede ser suficiente. Les das el informe, ellos entienden las recomendaciones técnicas, saben cómo implementarlas, y simplemente necesitaban una hoja de ruta clara de qué hacer. En este caso, pagar por consultoría sería innecesario.

Las auditorías también son perfectas cuando necesitas una validación externa independiente. Quizá habéis estado trabajando en mejorar la accesibilidad internamente y queréis verificar que lo habéis hecho bien antes del lanzamiento oficial. O necesitáis demostrar a vuestros superiores o clientes que la web cumple con los estándares requeridos.

Finalmente, si tienes limitaciones de presupuesto y no puedes permitirte una consultoría completa, una auditoría te da el máximo valor por el mínimo coste. Es el primer paso esencial, y aunque luego tengas que arreglártelas solo para implementar las correcciones, al menos sabes exactamente qué hacer.

¿Cuándo necesitas una consultoría?

Si tu equipo no tiene experiencia previa en accesibilidad web, una consultoría es prácticamente imprescindible. Puedes entregarles el mejor informe de auditoría del mundo, pero si no saben interpretar términos técnicos como "ARIA labels", "landmarks" o "focus visible", se quedarán bloqueados. Un consultor les enseña, les guía y resuelve sus dudas en tiempo real.

La consultoría es ideal cuando estás en fase de diseño o desarrollo de un nuevo proyecto. Es mucho más eficiente prevenir problemas desde el principio que corregirlos después. Un consultor puede revisar tus wireframes, tus diseños en Figma, tus componentes de diseño, y decirte qué ajustar antes de que alguien escriba código. Este enfoque, llamado "shift-left" en la industria, te ahorra tiempo, dinero y dolores de cabeza.

Si acabas de recibir un informe de auditoría y tu equipo se siente abrumado sin saber por dónde empezar, necesitas consultoría. Es muy común: el informe identifica 200 problemas diferentes, unos críticos, otros menores, unos técnicos complejos, otros simples. Un consultor te ayuda a priorizar, a crear un plan de acción realista, y a implementar las correcciones de forma ordenada y eficiente.

También necesitas consultoría si quieres establecer procesos internos sostenibles de accesibilidad. No basta con arreglar la web una vez, necesitas que tu equipo trabaje de forma accesible siempre. Un consultor puede ayudarte a crear guías de estilo accesibles, documentar componentes reutilizables, formar a nuevos miembros del equipo, y establecer checklists y procesos de revisión que garanticen que la accesibilidad se mantiene con cada actualización.

Finalmente, si tu proyecto es particularmente complejo, con interacciones dinámicas, formularios complicados, aplicaciones web de una sola página, o funcionalidades innovadoras, necesitas el conocimiento especializado que solo un consultor experimentado puede aportar. Algunos problemas de accesibilidad no tienen soluciones obvias y requieren creatividad técnica y experiencia real.

Elige consultoría si tu equipo necesita acompañamiento, formación o no tiene expertise en accesibilidad web.

Puedes combinar ambos servicios (y es muy común)

Aquí viene la buena noticia: no es auditoría o consultoría, puede ser auditoría y consultoría. De hecho, es muy común y recomendable combinar ambos servicios en el orden correcto.

El camino más habitual es empezar con una auditoría para saber exactamente dónde estás. Recibes el informe detallado con todos los problemas identificados, lo que te da una visión clara del trabajo que tienes por delante. Entonces, contratas una consultoría para que te ayuden a implementar las correcciones de forma efectiva.

Esta combinación te da lo mejor de ambos mundos: la objetividad y validez legal del informe de auditoría, más el acompañamiento práctico y la transferencia de conocimiento de la consultoría. Tu equipo aprende mientras soluciona problemas reales de tu web, lo que es la mejor forma de formación posible.

Otra opción es contratar consultoría durante el desarrollo de un proyecto nuevo para prevenir problemas, y luego hacer una auditoría final antes del lanzamiento para verificar que todo está correcto y obtener el certificado oficial. Es el enfoque más proactivo y profesional.

Algunos proveedores, como nosotros en accedeMe, ofrecemos paquetes que combinan ambos servicios con descuento. Por ejemplo, una auditoría completa seguida de tres meses de consultoría para ayudarte con la implementación. O una consultoría shift-left durante el desarrollo seguida de una auditoría de validación al final.

Lo importante es que entiendas que no son servicios excluyentes, sino complementarios. Cada uno tiene su momento y su propósito específico en el ciclo de vida de un proyecto web accesible.

Cómo tomar la decisión correcta

Para tomar la decisión correcta, hazte estas preguntas clave. Primera: ¿cuál es tu objetivo principal? Si es obtener un certificado oficial o documentar el cumplimiento normativo, auditoría. Si es transformar tu web y capacitar a tu equipo, consultoría.

Segunda pregunta: ¿tu equipo tiene experiencia en accesibilidad? Si la respuesta es sí y solo necesitan una hoja de ruta clara, auditoría. Si es no y van a necesitar ayuda constante, consultoría.

Tercera: ¿en qué fase está tu proyecto? Si es un proyecto existente que necesitas evaluar, auditoría primero. Si es un proyecto nuevo que vas a desarrollar desde cero, consultoría desde el principio.

Cuarta: ¿cuál es tu presupuesto? Si es limitado, empieza con una auditoría que te dará máxima información por mínima inversión. Si tienes más presupuesto y buscas una transformación completa, invierte en consultoría.

Quinta: ¿qué urgencia tienes? Si necesitas documentación oficial rápido para una licitación que cierra pronto, auditoría express. Si tienes tiempo para hacer las cosas bien y construir capacidad interna, consultoría tranquila.

Y una pregunta bonus muy importante: ¿qué pasa después? Si implementas las correcciones de la auditoría pero nadie en tu equipo sabe cómo mantener la accesibilidad, en seis meses volverás a tener problemas. La consultoría te prepara para la sostenibilidad a largo plazo.

No tengas miedo de pedir consejo al proveedor. Un buen proveedor de servicios de accesibilidad no intentará venderte el servicio más caro, sino el más adecuado para tu situación. Explícales tu contexto, tus necesidades, tus limitaciones, y que te recomienden honestamente qué tiene más sentido.

Evalúa tu objetivo principal, experiencia del equipo, presupuesto y urgencia antes de elegir tu servicio.

Da el primer paso hacia la accesibilidad real

Ya sabes las diferencias, ya sabes cuándo elegir cada servicio, ahora solo falta actuar. La accesibilidad web no es algo que puedas posponer indefinidamente. Las normativas se endurecen, las sanciones aumentan, y lo más importante: cada día que tu web no es accesible estás excluyendo a millones de personas potenciales clientes.

En accedeMe llevamos años ayudando a empresas y organizaciones a hacer sus webs accesibles. Ofrecemos tanto auditorías profesionales con validez legal firmadas por perito judicial, como consultorías integrales que transforman tu forma de trabajar. Y si no estás seguro de qué necesitas, simplemente contáctanos.

Te haremos unas preguntas sobre tu proyecto, entenderemos tus objetivos y limitaciones, y te recomendaremos honestamente el servicio más adecuado para ti. Sin letra pequeña, sin intentar venderte lo más caro, simplemente el mejor camino para hacer tu web accesible de verdad.

¿Hablamos? Contáctanos hoy y te respondemos en menos de 24 horas con una propuesta clara y transparente.

Preguntas frecuentes diferencia entre auditoría y consultoríade de accesibilidad web

¿Puedo hacer primero una auditoría y luego decidir si necesito consultoría?
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Por supuesto, y de hecho es lo más habitual. Muchos de nuestros clientes empiezan con una auditoría para conocer el alcance real del trabajo. Una vez tienen el informe, pueden evaluar si su equipo puede implementar las correcciones solo o necesita ayuda. La ventaja es que no te comprometes a un servicio largo desde el principio, y el informe de auditoría te sirve como base para cualquier trabajo posterior.
¿Cuánto dura normalmente una consultoría de accesibilidad web?
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Depende completamente del alcance del proyecto. Una consultoría corta para revisar diseños y asesorar en un proyecto específico puede durar uno o dos meses. Una consultoría de acompañamiento durante el desarrollo de una aplicación compleja puede extenderse seis meses o más. Y algunos clientes contratan consultoría continua de mantenimiento que dura años. Lo importante es que el tiempo se ajuste a tus necesidades reales.
Si contrato una auditoría, ¿puedo luego contratar al mismo proveedor para consultoría?
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Sí, y es muy recomendable. El proveedor que hizo tu auditoría ya conoce tu web en profundidad, sabe exactamente cuáles son los problemas, y puede empezar la consultoría sin perder tiempo en una nueva fase de diagnóstico. En accedeMe, de hecho, ofrecemos descuentos especiales si contratas consultoría después de haber hecho una auditoría con nosotros.
¿La consultoría incluye implementar las correcciones directamente en mi web?
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Depende de lo que acordéis. Algunas consultorías son puramente de asesoramiento: te decimos qué hacer y cómo, pero tu equipo lo implementa. Otras consultorías incluyen que nuestro equipo técnico haga las correcciones directamente en vuestro código. Y existe un modelo híbrido donde hacemos las correcciones críticas y complejas, y vuestro equipo hace las más sencillas mientras aprende. Todo es negociable según vuestras necesidades.
¿Necesito obligatoriamente una auditoría antes de una consultoría?
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No necesariamente. Si tu proyecto está en fase de diseño o desarrollo inicial, puedes empezar directamente con consultoría preventiva sin necesidad de auditoría previa, porque aún no hay nada que auditar. La auditoría tiene más sentido cuando ya tienes una web funcionando que necesitas evaluar. Cada proyecto es diferente, y lo ideal es que hables con un experto que pueda recomendarte el mejor enfoque para tu caso específico.

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