PDFs accesibles: qué son, por qué importan y cómo hacerlos bien
¿Qué es un PDF accesible y por qué te debería importar?
El PDF es el formato “comodín” de casi todas las organizaciones: informes, contratos, manuales, dossieres, presentaciones, material educativo… todo termina ahí.
El problema aparece cuando ese PDF no es accesible. En la práctica, significa que muchas personas no pueden usarlo bien o directamente no pueden usarlo:
- Personas ciegas o con baja visión que utilizan lectores de pantalla.
- Personas que navegan solo con teclado.
- Personas con dificultades cognitivas que necesitan una estructura clara.
- Personas mayores que ya se mueven en lo digital, pero con ciertas limitaciones
Además, en el sector público (y cada vez más en el privado) la accesibilidad digital no es opcional: viene marcada por normativa. No es solo “quedar bien”, es una cuestión de derechos y cumplimiento legal.
Características clave de un PDF accesible bien hecho
Un PDF accesible no es solo un PDF “bonito” o con el texto en grande. A nivel práctico debería cumplir, como mínimo, con estos puntos:
- El texto es texto de verdad, no una imagen escaneada
Si no puedes seleccionar el texto, buscar una palabra o copiar una frase, es probable que sea una imagen. Para un lector de pantalla eso es como un folio en blanco.
- La estructura está etiquetada (con “tags”)
El PDF tiene encabezados (H1, H2…), párrafos, listas y tablas correctamente marcados. Así, las tecnologías de apoyo pueden “entender” qué es título, qué es sección, qué es lista, etc.
- Tiene un orden de lectura lógico
Lo que ves en pantalla (título, subtítulo, texto…) no siempre coincide con el orden interno de lectura del PDF. Un lector de pantalla seguirá ese orden interno; si está mal, el contenido se escucha desordenado.
- Las imágenes tienen texto alternativo
Si una imagen aporta información (un gráfico, un esquema, un diagrama…), hay que describirla. Sin texto alternativo, para muchas personas esa información simplemente no existe.
- Buen contraste de color y tipografías legibles
Nada de gris clarito sobre fondo blanco o mini textos. Mejor colores con buen contraste, tamaños mínimos de 11–12 puntos y fuentes sencillas.
- El documento es navegable
Marcadores, índice, enlaces internos y una estructura clara permiten saltar entre secciones sin perderse.
Errores más comunes que vuelven inaccesible un PDF
Vamos a lo práctico: estos son los errores que vemos una y otra vez cuando revisamos PDFs.
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Escanear documentos y no pasarles OCR (Reconocimiento Óptico de Caracteres )
- Resultado: el PDF es una foto. No se puede buscar, ni seleccionar texto, ni usar lector de pantalla.
- Solución: aplicar OCR o, mejor aún, partir siempre de un documento digital.
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Maquetar sin estructura (todo como “Texto normal”)
- Resultado: el PDF no tiene jerarquía de títulos ni secciones
- Solución: usar estilos de encabezado (Título 1, Título 2…) antes de exportar a PDF.
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Usar tablas para maquetar, no para datos
- Resultado: lectores de pantalla leen celdas sin sentido porque la tabla no contiene datos reales.
- Solución: reservar las tablas para datos y usar maquetación normal para el diseño.
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Imágenes sin texto alternativo
- Resultado: la información de un gráfico o esquema se pierde para quien no puede verlo.
- Solución: añadir un texto alternativo corto y claro.
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Contrastes pobres y textos diminutos
- Resultado: leer cuesta esfuerzo o es casi imposible.
- Solución: colores con buen contraste y tamaño de letra suficiente.
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Enlaces genéricos tipo “haz clic aquí”
- Resultado: cuando se listan los enlaces con un lector de pantalla, no se entiende a dónde lleva cada uno.
- Solución: usar textos como “Descargar informe PDF accesible”, “Formulario de solicitud”, etc.
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Propiedades del documento sin rellenar
- Sin título, sin idioma, sin información básica.
- Solución: configurar al menos el título del documento y el idioma (por ejemplo, “es-ES”).
Cómo crear un PDF accesible desde Word o Google Docs
La mayoría de PDFs nacen en un editor de texto. Si el archivo de origen es accesible, el PDF lo tiene mucho más fácil.
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Estructura bien el contenido
- Usa estilos de encabezado (Título, Título 1, Título 2…) en vez de subir de tamaño y poner negrita “a mano”.
- Crea listas con la función de listas, no con guiones escritos uno a uno.
- Usa el espaciado de párrafo en lugar de poner muchas líneas en blanco.
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Añade textos alternativos a las imágenes
- Describe lo que aporta la imagen al contenido.
- Si es decorativa (por ejemplo, un icono sin información clave), márcala como decorativa si la herramienta lo permite.
Ejemplos rápidos: - ❌ imagen1.png sin descripción.
- ✅ “Gráfico de barras con un aumento del 30 % de ventas entre 2023 y 2025”.
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Cuida tipografía y colores
- Fuentes sencillas y tamaño mínimo de 11–12 puntos.
- Evita abusar de las mayúsculas o de textos en cursiva muy largos.
- Usa combinaciones de color con buen contraste.
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Pasa el comprobador de accesibilidad
Word, PowerPoint y otros editores traen un comprobador de accesibilidad. Te avisará de problemas típicos: falta de texto alternativo, orden de lectura, etc. Es un paso rápido que ahorra muchos quebraderos de cabeza.
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Exporta a PDF sin perder accesibilidad
- Usa “Guardar como PDF” o “Exportar como PDF” (no “Imprimir en PDF” si puedes evitarlo).
- Asegúrate de marcar opciones del tipo “Documento con etiquetas para accesibilidad” si las hay.
Ajustes finales de accesibilidad directamente en el PDF
Aunque lo hagas bien desde el origen, a veces hay que rematar:
- Revisar y corregir el orden de lectura..
- Comprobar que los encabezados están bien etiquetados (H1, H2, H3…) y no todos como “párrafo”.
- Verificar que los marcadores coinciden con la estructura del documento.
- Revisar enlaces y botones para que tengan textos claros y descriptivos.
Si trabajas con formularios en PDF, además:
- Cada campo debe tener una etiqueta clara (nombre, correo, dirección…).
- El orden de tabulación debe seguir el orden lógico del formulario.
- Los mensajes de error deben ser fáciles de entender.
Cómo comprobar si tu PDF es realmente accesible
Algunas ideas para pasar de “creo que es accesible” a “sé que es accesible”:
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Prueba con un lector de pantalla
Usa, por ejemplo, NVDA en Windows o VoiceOver en Mac. Navega con teclado, salta entre encabezados, revisa los enlaces. Si tú te pierdes, un usuario que lo necesita, más.
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Utiliza herramientas de validación de PDF accesible
Hay herramientas que revisan si tu PDF cumple ciertos estándares y detectan errores frecuentes.
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Pide feedback a personas usuarias de tecnologías de apoyo
Nada sustituye a la experiencia real. Un pequeño test con una o dos personas te puede dar pistas muy valiosas.
Ventajas de apostar por PDFs accesibles en tu organización
Convertir tus PDFs en accesibles no es solo “cumplir la ley”:
- Mejora la experiencia de todas las personas, no solo de quienes tienen una discapacidad.
- Hace tus documentos más fáciles de mantener: al estar bien estructurados, es más sencillo actualizarlos.
- Refuerza tu imagen de marca como organización responsable y comprometida con la inclusión.
- Evitas riesgos legales y quejas formales relacionadas con la accesibilidad.
¿Necesitas ayuda con tus PDFs accesibles? Así te acompaña accedeMe
En accedeMe sabemos que la accesibilidad puede sonar complicada… pero no tiene por qué serlo.
Podemos ayudarte a:
- Revisar la accesibilidad de tus PDFs actuales y priorizar por dónde empezar.
- Corregir documentos clave (formularios, informes, documentación interna o pública).
- Formar a tu equipo para que cree desde el principio PDFs accesibles y no haya que “parchear” después.